
La llegada del verano conlleva la presencia de las molestas moscas y mosquitos. Las altas temperaturas y una primavera lluviosa son sinónimo del incremento de este insecto. Lo malo de esta situación es que en los últimos años, hay una especie que está dando que hablar: se trata de la mosca negra. Un insecto cuya mordedura, no picadura, es muy molesta y que verano tras verano siempre es protagonista. Si no queremos ser una de sus “víctimas”, es recomendable conocer a la mosca negra y cómo prevenir su picadura.
A pesar de no es una especie invasora, a la mosca negra se le considera una plaga, ya que su presencia se va incrementando año tras año.
¿Qué es la mosca negra?
Al igual que moscas y mosquitos, la mosca negra pertenece al orden de los dípteros. Es de color oscuro, de ahí su nombre, y suele medir entre dos y seis milímetros. Su cuerpo tiene un tórax prominente parecido a si tuviera una joroba. Tiene dos grandes alas y patas y antenas cortas.
Lo que caracteriza a esta especie es que no pica, sino que muerde. Son capaces de hacer grandes recorridos en busca de alimento, ya que la hembra necesita de la sangre de la “víctima” para el desarrollo de los huevos. Entre sus “objetivos” se pueden encontrar toda clase de animales, aves y seres humanos.
Su mordedura puede llegar a ser muy molesta y dolorosa y aunque en otros lugares del mundo su picadura puede ser vector de trasmisión de patógenos, en Europa ese aspecto está descartado. Eso sí, en algunos casos puede provocar una reacción alérgica ya que su saliva es tóxica.
¿Dónde está presente?
Por suerte, la presencia de la plaga de la mosca negra no se da a nivel nacional siendo su mayor proliferación en los cauces de los ríos en Valencia, Madrid, Murcia, Aragón, Cataluña y Andalucía. De hecho, administraciones públicas de estas comunidades no han dudado en hacer unas labores de fumigación de insectos para paliar su presencia cuyo periodo de actividad va de mayo a octubre.
De momento ni en Bilbao, ni en Bizkaia hay noticias de su avistamiento, pero como hemos dicho anteriormente, su presencia varía año a año según diferentes condicionantes, por lo que no se debe bajar la guardia.
¿Qué hacer si me pica/muerde una mosca negra?
Si desgraciadamente nos ha mordido esta especie, los síntomas de su mordedura son similares a picadura de un mosquito pero más molestos. Al morder dejan una herida dolorosa marcada con un punto rojo. Para aliviar estas molestias lo que podemos hacer es lavar la herida y desinfectarla. Para evitar rascarnos, y que la situación empeore, podemos aplicar hielo para reducir la inflamación o aplicar alguna pomada emoliente para frenar el picor.
Si vemos que se agrava, que el picor ser muy intenso o vemos que la herida esté infectada, acudir a centro de salud, ya que puede darse una reacción alérgica.
¿Cómo prevenir su picadura?
- Mantenerse alejado de los cauces de los ríos o lugares próximos a ellos donde haya abundante vegetación.
- Llevar ropa de manga larga.
- Uso de repelentes. Con la mosca negra no vale cualquier repelente de insectos. Se debe emplear uno que contenga un ingrediente denominado Dietiltoluamida (DEET) en altas concentraciones y que no es recomendable para menores de 2 años.
El verano es una época para disfrutar, estar al aire libre etc., lo malo que también es el periodo donde insectos y roedores tienen mayor actividad. Por eso, evita este tipo de escenarios contratando a una empresa de control de plagas. Tanto en labores preventivas como a la hora de hacer tareas de desratización y desinsectación, ellos se encargarán de evitar su presencia, y si ya la tienes, emplearán las medidas necesarias para su erradicación.