
Sufrir una plaga de roedores en un inmueble no es una situación cómoda. Más allá del repelús que dan, ratas y ratones son capaces de transmitir enfermedades, por eso debemos mantener las viviendas y los espacios comunes del vecindario, limpios e higienizados. Por desgracia, aunque parezca mentira, las empresas de control de plagas tienen más trabajos de este tipo de lo que se puede pensar y por eso es conveniente saber cómo actuar ante los roedores y cuáles son los métodos más efectivos para frenar una plaga de ratas en una comunidad de vecinos.
La prevención es una alternativa válida, pero si ya es demasiado tarde, la contratación de profesionales es la única manera efectiva de solventar la situación.
Debemos encontrar el origen del problema, averiguar las causas que han provocado la plaga y que los técnicos empleen el sistema de desratización más efectivo. Además, habrá que cerciorarse del origen de la misma ya que si ha sido en la vivienda de un vecino, él deberá hacerse cargo del coste. Sin embargo, si es una zona comunitaria, los residentes tendrán que hacer frente al gasto. La Ley de Propiedad Horizontal deja bien claro este aspecto. En el artículo 9, apartado B refleja que el propietario debe “mantener en buen estado de conservación su propio piso o local e instalaciones privativas, en términos que no perjudiquen a la comunidad o a los otros propietarios resarciendo los daños que ocasione”.
¿Dónde se encuentran las ratas en un inmueble?
Por norma general, ratas y ratones suelen estar en zonas oscuras y húmedas donde tengan acceso fácil y sencillo o comida y agua. Generalmente se encuentran en las plantas bajas de los edificios como garajes, trateros, sótanos, cuartos de calderas/contadores etc. Aprovechan cualquier recoveco para establecer sus nidos y reproducirse. Asimismo están cercan de sus vías de acceso que utilizan para moverse y obtener alimento.
Tratamientos más efectivos para desratizar una comunidad
El tratamiento más efectivo en el control de plagas son unas tareas de prevención. Mantener limpias las instalaciones, sellar los lugares por donde puedan acceder son labores sencillas que tienen mucha importancia para evitar su anidación y otras circunstancias favorables para los roedores.
Desafortunadamente, si ya es demasiado tarde, sólo nos queda ponernos en contacto con una empresa de sanidad ambiental. Ellos cuentan con las herramientas tanto físicas como químicas, para poner remedio a esta situación. Entre los métodos físicos se encuentran la utilización de trampas, pegamentos etc.
Por su parte, los métodos químicos más habituales para efectuar una desratización lo constituyen el uso de cebos. Se trata de venenos que son percibidos como alimento por los roedores, y que ingieren. El efecto es retardado para que las ratas o ratones no puedan relacionar la ingesta con la muerte. Ese efecto de retardo se consigue con sustancias anticoagulantes y son seguros tanto para mascotas como para los residentes.
Para un resultado profesional, es fundamental que estos tratamientos sean aplicados por empresas de gestión de plagas. De esta forma, garantizaremos su efectividad y solventar el problema de forma duradera. Si en tu comunidad sois víctimas de una plaga de roedores, poneos en contacto con profesionales con la mayor celeridad. No solo por los problemas de salud que puedan aparecer, sino porque la plaga se puede extender rápidamente.